Nueva Zelanda en 21 días

Sobre Nueva Zelanda

¡Hola viajeros!

En esta entrada os proponemos un viaje a las antípodas de España, Nueva Zelanda. Nueva Zelanda se compone de dos islas principales muy diferentes entre sí y entre las que se puede desplazar cómodamente en el ferry Wellington-Picton.

En esta ruta proponemos un viaje de tres semanas para recorrer lo máximo posible de este territorio, ya que para poder conocerlo con tranquilidad se necesitarían meses. Con el objetivo de conocer la mayor cantidad de lugares, recomendamos el alquiler de una autocaravana o de una camper, ya que el país está completamente preparado para su uso y permitirá a los viajeros poder adaptarse a su propio ritmo o a la cambiante climatología.

El recorrido se divide entre las dos islas principales, la isla norte y la isla sur.

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Comenzamos esta apasionante aventura aterrizando en Auckland, la ciudad de las velas, donde recogeremos nuestra campervan para poner rumbo al sur. Tras conocer la península de Coromandel, nuestra primera parada será la mágica región de Waitomo y sus cuevas de gusanos de luz, seguida de la inmersión cultural en el set de rodaje de Hobbiton y las maravillas geotérmicas de Rotorua. Tras cruzar el lago Taupo y completar el desafiante Tongariro Alpine Crossing, considerado el mejor trekking de un día del país, nos dirigiremos a Wellington para cruzar en ferry hacia la Isla Sur. Allí, nos esperan las aguas turquesas de Abel Tasman y la salvaje West Coast, con sus impresionantes glaciares Franz Josef y Fox que descienden casi hasta el nivel del mar. El viaje continúa hacia el interior de la isla en Wanaka, antes de adentraremos en la capital de la aventura, Queenstown. Posteriormente navegaremos por el majestuoso Milford Sound, un fiordo rodeado de cascadas infinitas que te hará sentir en otro mundo y recorreremos la costa este visitando los curiosos cantos rodados de Moeraki y la ciudad de influencia escocesa, Dunedin, rodeada de una increíble costa con gran cantidad de animales, desde los gigantescos albatros hasta los únicos pinguinos de ojos amarillos, pasando por la amplia población de leones marinos. Por último, antes de cerrar el círculo de 21 días rodeados de naturaleza en estado puro, nos dirigiremos hacia los Alpes del Sur, donde el Mount Cook (Aoraki) nos recibirá con sus picos nevados y lagos de un azul eléctrico como el Pukaki para acabar en la pintoresca ciudad de Christchurch.

Viajar en campervan por Nueva Zelanda es una experiencia única, pero requiere planificación. El coste del alquiler varía según la temporada, situándose habitualmente entre los 80 y 250 euros por día para una furgoneta totalmente equipada (self-contained). Un gran truco para ahorrar es utilizar aplicaciones como CamperMate o WikiCamps, que te permiten encontrar parkings gratuitos o económicos y ver valoraciones reales de otros viajeros sobre las instalaciones, las duchas o la conexión a internet.

¡Bienvenidos a Nueva Zelanda, naturaleza en estado puro!

¿Cuántos días se necesitan para visitar Nueva Zelanda?

Aunque Nueva Zelanda parezca pequeña en el mapa, su geografía es engañosa. Las carreteras suelen ser de un solo carril por sentido, con muchas curvas y cambios de rasante, lo que hace que los trayectos sean lentos pero increíblemente escénicos. Para recorrer ambas islas con calma, 21 días es el tiempo ideal. Si dispones de menos tiempo, lo más recomendable es centrarse exclusivamente en la Isla Sur, volando directamente a Christchurch para maximizar los días de naturaleza.

Esta ruta de 21 días está diseñada para quienes buscan el equilibrio perfecto entre senderismo, glaciares y la comodidad de llevar la “casa a cuestas”. Si sigues leyendo, descubrirás el itinerario detallado día a día, consejos sobre el repostaje y las mejores zonas para pernoctar legalmente. A continuación, puedes descargarte el mapa interactivo con todos los puntos de interés divididos por etapas: Isla Norte, el cruce del Estrecho de Cook y la gran ruta de la Isla Sur.

Ruta de 21 días

  • Días 1 y 2: Llegada a Auckland y península de Coromandel.
  • Días 3 y 4: Hobbiton, cuevas de Waitomo y Rotorua.
  • Días 5 y 6 : Lago Taupo y Tongariro Alpine Crossing.
  • Días 7 y 8: Hacia Wellington.
  • Días 9 y 10: Isla Sur y parque Nacional Abel Tasman.
  • Días 11 y 12: Costa oeste y glaciares.
  • Días 13 y 14: Paso de Haast y Wanaka.
  • Días 15 y 16: Queenstown y Milfrod Sound.
  • Días 17 y 18: Costa este.
  • Días 19 y 20: Monte Cook, Lago Pukaki y Lago Tekapo.
  • Día 21: Christchurch.
Itinerario

Isla Norte

Días 1 y 2: Llegada a Auckland y península de Coromandel.

Nuestra aventura comienza en Auckland, la ciudad más grande del país y nuestra puerta de entrada. Tras recoger la campervan y realizar la primera compra de suministros, dedicaremos el día a explorar los puntos clave de la ciudad. Si vas con una campervan grande, evita el centro histórico. Es mejor aparcar en zonas como el Domain y moverte a pie o en transporte público.

La primera visita imprescindible es subir a la Sky Tower, desde donde obtendrás las mejores vistas panorámicas de la bahía y sus islas volcánicas. Después y para estirar las piernas tras el largo vuelo, nada mejor que pasear por el Viaduct Harbour, una zona llena de vida con restaurantes y barcos, o subir al Monte Eden. Este es un volcán inactivo cuya cima ofrece una vista de 360 grados de la ciudad y el puerto, siendo el lugar perfecto para ver el atardecer antes de la primera noche en la furgoneta.

En nuestro segundo día, conduciremos hacia el este hasta alcanzar la Península de Coromandel, famosa por sus playas vírgenes y sus bosques de helechos gigantes. La primera parada obligatoria es Cathedral Cove. Para llegar a esta espectacular cueva marina que se abre a una playa de arena blanca (famosa por aparecer en las crónicas de Narnia), deberás realizar una caminata de unos 45 minutos que bordea los acantilados.

auckland

A pocos kilómetros se encuentra Hot Water Beach, uno de los lugares más curiosos de Nueva Zelanda. Aquí, debido a la actividad térmica bajo la arena, puedes alquilar una pala y cavar tu propia “bañera” de agua caliente en la orilla durante la marea baja. Es una experiencia única relajarse en un jacuzzi natural mientras las olas del Pacífico rompen a pocos metros. Antes de visitar este lugar hay que informarse de las mareas, ya que este fenómeno solo ocurre en las dos horas previas y posteriores a la marea baja. Consulta siempre la tabla de mareas antes de ir para no encontrarte la playa inundada por el mar.

Días 3 y 4: Hobbiton, cuevas de Waitomo y Rotorua.

Empezamos el tercer día cumpliendo el sueño de cualquier fan de “El Señor de los Anillos”: visitar el set de rodaje de Hobbiton. Es imprescindible haber reservado con bastante antelación, ya que las plazas vuelan. El tour guiado por la granja de la familia Alexander te permite recorrer los senderos del Condado, ver las 44 casas hobbit (incluyendo Bolsón Cerrado) y terminar brindando con una cerveza artesanal en la famosa Posada del Dragón Verde. El tour suele durar unas 2,5 horas y es necesario hacer el check-in unos 20 minutos antes en “The Shire’s Rest“.

waitomo

Tras esta visita pondremos rumbo hacia Waitomo, un lugar famoso mundialmente por su red de cuevas habitadas por miles de gusanos de luz (glowworms). Para vivir esta experiencia de una forma diferente, realizamos la actividad de Black Water Rafting con la empresa Black Labyrinth . Es una experiencia muy recomendable si buscas algo de aventura: te equipas con un neopreno y un flotador gigante para dejarte llevar por el río subterráneo, saltar pequeñas cascadas en la oscuridad y observar el “techo estrellado” de gusanos de luz desde el agua. Es, sin duda, una de las actividades más auténticas y divertidas de todo el viaje. Esta actividad, aunque pueda parecer complicada, es muy sencilla por lo que ¡no tengas miedo y anímate a adentrarte en estas cuevas de una forma diferente!

Tras la dosis de adrenalina, conduciremos nuestra campervan hacia la zona de Rotorua para pernoctar cerca de nuestra siguiente parada.

Comenzamos el día conociendo Rotorua, el corazón geotérmico y cultural de Nueva Zelanda. En este lugar puedes conocer la cultura maorí en Te Pa Tū (antiguamente Tamaki), las experiencias culturales más completas. Incluyen una bienvenida tradicional (powhiri), espectáculos de Haka y una cena Hāngī (comida cocinada bajo tierra con calor volcánico).

Tras deleitarnos con las impresionantes Hakas, conoceremos la zona termal más famosa del país, Wai-O-Tapu. No te puedes perder la Pool Champagne (por sus colores naranjas y verdes) y el Lady Knox Geyser, que entra en erupción cada día a las 10:15 a.m. Si tienes tiempo y te gusta caminar, también puedes visitar Waimangu Volcanic Valley, el ecosistema geotérmico más joven del mundo, nacido tras la erupción del Monte Tarawera en 1886.

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Después de este intenso día, nos relajaremos en las Waikite Valley Hot Pools, que permiten la acampada además de incluir la entrada a las piscinas de aguas termales.

Días 5 y 6 : Lago Taupo y Tongariro Alpine Crossing.

Hoy dedicamos la jornada a descubrir algunos de los rincones más fotogénicos de la Isla Norte antes de asentarnos en el Lago Taupo. De camino al sur, nuestra primera parada es Orakei Korako, también conocido como “The Hidden Valley”.

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Es una zona geotérmica menos masificada que las de Rotorua pero absolutamente impresionante, con terrazas de sílice de colores vibrantes y cuevas geotérmicas únicas. Para llegar, hay que cruzar un pequeño tramo en bote, lo que le da un aire de aventura muy especial.

Siguiendo la ruta, nos detendremos en las Huka Falls. Aquí, el río más largo de Nueva Zelanda (el Waikato) se comprime en un cañón de apenas 15 metros, creando una potencia de agua azul turquesa que te deja sin aliento. Por la tarde, la mejor forma de disfrutar del lago es desde el agua: tomaremos un barco (o kayak) para visitar los Maori Rock Carvings en Mine Bay. Estas esculturas gigantes grabadas en la roca solo son visibles desde el lago y son una obra maestra de la artesanía maorí contemporánea.

Terminaremos el día con un merecido relax en la orilla del lago, preparando cuerpo y mente para el desafío de mañana. El lago es precioso y se puede bañar, por lo que no dudes en probar el agua en alguno de los increíbles campings en las orillas del lago.

El sexto día está reservado para la que muchos consideran la mejor caminata de un día del mundo: el Tongariro Alpine Crossing. Nos levantaremos muy temprano para tomar el shuttle que nos llevará al inicio del sendero. Acuérdate de reservarlo con antelación, ya que es una de las rutas más populares del país y suelen llenarse las furgonetas, por lo que es importante reservar para comenzar la ruta lo más pronto posible. El sendero son 19,4 kilómetros de travesía entre volcanes activos, cráteres humeantes y los espectaculares Emerald Lakes, cuyo color verde intenso contrasta con el paisaje volcánico gris y rojizo. Caminar a la sombra del Monte Ngauruhoe (el famoso Monte del Destino de El Señor de los Anillos) es una experiencia que te hace sentir minúsculo. La zona final con las impresionantes vistas del lago Taupo es algo que se debe experimentar al menos una vez en la vida.

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Es una caminata exigente (unas 7-8 horas), por lo que al terminar, el plan es uno solo: volver a Taupo para relajarse de nuevo. No hay nada mejor para las agujetas que acercarse a Otumuheke Stream, un punto del parque Spa Thermal Park donde un arroyo de agua caliente natural se une con el río frío. Bañarse allí bajo las estrellas es el cierre perfecto para uno de los días más intensos del viaje.

Días 7 y 8: Hacia Wellington.

Hoy nos despedimos de la zona volcánica, pero no sin antes visitar un par de joyas escondidas. Nuestra primera parada es Gollum’s Pool (Tawhai Falls). Como su nombre indica, aquí se rodó la escena donde Gollum caza un pez mientras Faramir y sus arqueros lo observan; es una cascada pequeña pero con una poza de un azul cristalino precioso. Muy cerca, realizaremos el sendero hacia las Taranaki Falls, una caminata circular sencilla de unos 6 km que nos regala una caída de agua de 20 metros sobre una antigua colada de lava.

NZ

Continuando nuestra ruta por la State Highway 4, haremos una parada rápida para fotografiar el Makatote Viaduct, una impresionante obra de ingeniería ferroviaria que se eleva casi 80 metros sobre el río. Finalmente, llegaremos a la ciudad ribereña de Whanganui. Te recomiendo subir a la Durie Hill Memorial Tower para tener unas vistas espectaculares del río Whanganui y, si el día está despejado, ver incluso el Monte Taranaki en el horizonte. Es un lugar perfecto para pasar una noche tranquila antes de poner rumbo a la capital.

El octavo día lo dedicaremos por completo a Wellington, una ciudad compacta, creativa y con una atmósfera increíble. Al llegar, lo primero que debes hacer es subir al icónico Wellington Cable Car (el funicular rojo) desde Lambton Quay hasta el Jardín Botánico; las vistas de la bahía son el mejor recibimiento. Desde allí, puedes bajar caminando de vuelta al centro.

Pero, sin ninguna duda, la visita estrella de hoy es el Weta Workshop, el museo y centro de diseño donde se dio vida a la magia de El Señor de los Anillos. Situado en el barrio de Miramar, este lugar es el corazón de la producción cinematográfica de Nueva Zelanda. Podrás ver de cerca las armaduras, armas y criaturas de la Tierra Media, además de aprender cómo crearon los efectos especiales que revolucionaron el cine. Es una experiencia totalmente inmersiva y fascinante, incluso si no eres un fan acérrimo de las películas. Al igual que en Hobbiton, compra las entradas con antelación para evitar problemas.

Para terminar el día, nada como pasear por la animada Cuba Street, disfrutar de su arte urbano y cenar en alguno de sus muchos locales de comida internacional o probar una de sus famosas cervezas artesanales.

Hoy toca acostarse temprano. Mañana hay que madrugar mucho para coger el ferry hacia la Isla Sur. Es fundamental estar en la terminal al menos 60 o 90 minutos antes de la salida para hacer el check-in de la campervan. No te confíes, porque el proceso de carga de vehículos lleva su tiempo y el ferry no espera a nadie.

Isla Sur

Días 9 y 10: Isla Sur y parque Nacional Abel Tasman.

El día 9 es un día de transición. El ferry de Wellington a Picton cruza el Estrecho de Cook y, aunque el trayecto es precioso (especialmente la entrada a los fiordos de los Marlborough Sounds), entre el embarque de la campervan y la travesía, se pierde prácticamente toda la mañana. Una vez desembarquemos en Picton, comenzaremos nuestra ruta por carretera hacia el oeste, en dirección a Mārahau, la puerta de entrada al Parque Nacional Abel Tasman.

En el camino, haremos un par de paradas muy recomendables para estirar las piernas. La primera de ellas es el Cullen Point Lookout, que ofrece una de las vistas más espectaculares de los sounds (entrantes de mar), con un azul intenso que contrasta con el verde de las montañas. Además podremos conocer Pelorus Bridge, un lugar icónico con aguas cristalinas donde se rodó la escena de los barriles de El Hobbit. Es un sitio perfecto para hacer un picnic rápido.

Para el décimo día, proponemos conocer el Parque Nacional Abel Tasman, paraíso de los kayakistas y senderistas. Su famosa ruta costera (Coast Track) recorre playas de arena dorada y aguas turquesas. Al ser un parque sin acceso para vehículos, la logística es clave: hay que utilizar los barcos-taxi que salen desde Mārahau para que te dejen en un punto de la costa y te recojan en otro (o volver caminando). Dependiendo del tiempo que tengas, estas son las opciones:

  • Ruta de 3 a 5 días: Es el recorrido completo del parque (aprox. 60 km), durmiendo en refugios o campings.
  • Ruta de 2 días: Se suele hacer un tramo largo y noche en la zona de Awaroa o Bark Bay.
  • Ruta de 1 día (nuestra recomendación): Si solo tienes un día, lo ideal es coger el barco hasta Bark Bay y caminar hasta Anchorage. Es un tramo de unos 11-12 km muy variado, con puentes colgantes y vistas increíbles. Desde Anchorage, puedes coger otro barco de vuelta.
  • Si te gusta mucho caminar, puedes hacer el tramo Bark Bay hasta Mārahau en un solo día. Son unos 24 km (unas 7 horas) de paisajes brutales, terminando directamente donde tienes aparcada la campervan.
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Recomendamos reservar del Water Taxi con antelación, ya que tienen horarios fijos de recogida y plazas limitadas. Además, si quieres ahorrarte un tramo de caminata, consultar las mareas, ya que algunos tramos de la costa solo se pueden cruzar con marea baja (como el paso de Awaroa).

Después de conocer este magnífico parque nacional, en función del cansancio podemos dormir de nuevo en Marahau o comenzar el viaje hacia la costa oeste.

Días 11 y 12: Costa oeste y glaciares.

En estos dos días recorreremos la salvaje West Coast, una de las zonas más impresionantes de la Isla Sur, donde el mar rompe con fuerza contra acantilados imposibles y los glaciares bajan casi hasta la costa.

Comenzamos el día en Cape Foulwind, un cabo con una energía increíble donde podrás ver una colonia de focas residentes. Muy cerca se encuentra Tauranga Bay, una bahía espectacular ideal para dar un paseo temprano por la arena.

La ruta sigue hacia el sur hasta Punakaiki, donde nos detendremos para realizar el Pancake Rocks and Blowholes Track. Es un sendero corto y fácil que recorre formaciones calizas que parecen pilas de tortitas gigantes. Si la marea está alta, el espectáculo de los blowholes lanzando agua al aire es brutal. Para terminar el día, nos desviaremos ligeramente hacia el interior para visitar Hokitika Gorge. El color azul turquesa intenso de sus aguas, provocado por agua del glaciar, hasta puede parecer artificial.

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Para el duodécimo día haremos una de las rutas más espectaculares que pueden hacerse en Nueva Zelanda, el Robert’s Point Track. Se trata de un recorrido de unos 11 o 12 kilómetros entre ida y vuelta que te llevará entre 5 y 6 horas completar. A diferencia de los paseos sencillos por el valle, esta es una ruta de dificultad media-alta porque el terreno es técnico, está lleno de raíces, rocas que patinan mucho cuando hay humedad y secciones donde tendrás que usar las manos para avanzar. Lo que hace que esta caminata sea única es la perspectiva que ofrece del Glaciar Franz Josef. Mientras que otros senderos se quedan a ras de suelo y a veces tienen vistas limitadas por el retroceso del hielo, el Robert’s Point te eleva sobre la ladera de la montaña para darte una visión frontal y aérea de las grietas azules y la inmensa lengua de hielo. Además, el camino es una aventura en sí misma porque cruza varios puentes colgantes, incluyendo uno larguísimo sobre el río Waiho que impresiona por su altura y balanceo. Recomendamos llevar un calzado adecuado e ir con mucha calma para evitar lesiones.

Tras la caminata, buscaremos la calma en Lake Matheson, famoso por ser el “lago espejo” donde se reflejan perfectamente el Mount Cook y el Mount Tasman en los días despejados. Cerca de allí se encuentra un mirador increíble del Glaciar Fox, Te Kopikopiko O Te Waka.

Continuaremos el viaje recorriendo la costa en Ship Creek, donde puedes elegir entre un paseo por un bosque de Kahikatea (el árbol más alto de Nueva Zelanda) y caminar por la dunas hasta el Dune Lake lookout, un observatorio perfecto para ver cómo la selva se funde con el océano.

Nos despediremos de la costa oeste haciendo noche en el pueblo de Haast antes de atravesar los Alpes del Sur hacia el interior de la isla.

Días 13 y 14: Paso de Haast y Wanaka.

Hoy recorreremos la mítica carretera de Haast Pass, un trayecto que atraviesa los Alpes del Sur y que está salpicado de paradas espectaculares. Empezaremos con una serie de caminatas cortas por el bosque para ver las Roaring Billy Falls, las potentes Thunder Creek Falls (de 28 metros de altura) y las fotogénicas Fantail Falls.

Continuando el paso, llegaremos a las Blue Pools, unas pozas de agua de un azul eléctrico tan transparente que podrás ver las truchas nadando en el fondo desde los puentes colgantes. Al salir de la zona de montaña, la carretera nos regala vistas impresionantes de los dos grandes lagos de la zona. Aunque hay muchísimos miradores en esta ruta, en esta guía sugerimos especialmente el Lake Wānaka Lookout y el Lake Hāwea lookout. Ambos ofrecen perspectivas elevadas y limpias de la inmensidad del agua rodeada de picos nevados, ideales para aparcar la campervan un momento y disfrutar del paisaje.

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Tras hacer noche en el pueblo de Wanaka, el día 14 está marcado por una de las caminatas más famosas (y exigentes) de Nueva Zelanda: Roys Peak. Son 16 km ida y vuelta con un desnivel constante, pero te aseguro que cada paso vale la pena. Al llegar a la cima, tendrás la panorámica más icónica del país, con el Lago Wānaka y el Monte Aspiring de fondo. El sendero es totalmente descubierto, no hay sombra. Lleva protección solar, mucha agua y, si puedes, empieza a caminar al amanecer para evitar las horas de más calor y las aglomeraciones en el mirador principal.

Tras el descenso, nos acercaremos a la orilla del Wanaka Lake para relajarnos. No puedes irte sin visitar el famoso Wānaka Willow Tree (o #ThatWanakaTree), el árbol solitario que crece dentro del agua y que se ha convertido en un símbolo del lago.

Es el sitio ideal para ver el atardecer, descansar las piernas después de la caminata de la mañana y disfrutar de la tranquilidad que respira este pueblo.

Días 15 y 16: Queenstown y Milfrod Sound.

Dejaremos atrás los lagos para dirigirnos hacia Queenstown. Comenzamos el día viajando hacia el pasado en el Cromwell Heritage Precinct, un conjunto de edificios históricos de la época de la fiebre del oro a orillas del lago Dunstan. Siguiendo esa estela histórica, llegaremos a Arrowtown, un pueblo con un encanto especial, famoso por su calle principal de estilo colonial y sus árboles coloridos. Antes de entrar en la ciudad, haremos una parada técnica en el Kawarau Gorge Suspension Bridge, el lugar donde nació el puenting (Bungy Jumping) comercial; incluso si no saltas, ver el espectáculo desde la plataforma impresiona.

Finalmente llegamos a Queenstown, conocida mundialmente como la capital de la aventura. Aquí las opciones son infinitas: desde lanzarse en paracaídas o hacer jetboat a toda velocidad por los ríos, hasta actividades más tranquilas como subir en el teleférico a Bob’s Peak para disfrutar de las mejores vistas del lago Wakatipu y los picos de The Remarkables. Tras pasear por los Queenstown Gardens, es pecado irse sin probar una Fergburger, la hamburguesería más famosa de Nueva Zelanda (prepárate para la cola, ¡vale la pena!). Cuidado con las gaviotas, si te despistas un momento te puedes quedar sin hamburguesa.

Para terminar el día, recomendamos conducir hacia Te Anau para dormir allí. Esto te permitirá estar mucho más cerca de nuestro destino de mañana y estar preparados para el madrugón necesario para llegar pronto a uno de los lugares más especiales del mundo, el Fjordland National Park.

El día 16 lo dedicaremos a conocer Milford Sound, definido por Rudyard Kipling como la “octava maravilla del mundo”. La carretera de acceso (Milford Road) es tan espectacular como el propio fiordo, por lo que podremos parar (a la ida o a la vuelta, en función de la reserva del barco) en los Mirror Lakes, el Lake Gunn, el Pop’s View Lookout y el impresionante Gertrude Valley Lookout. Antes de llegar, cruzaremos el histórico Homer Tunnel, tallado en roca viva, y haremos el The Chasm Walk para ver la fuerza del agua erosionando la piedra.

Una vez en el fiordo, la mejor forma de verlo es en barco. Debes saber que Milford Sound es uno de los lugares más lluviosos del planeta, ¡pero eso es parte de su encanto! La lluvia crea cientos de cascadas temporales que caen por las paredes verticales de roca. Es fundamental revisar el tiempo antes de ir, ya que en ocasiones la carretera puede cerrarse por seguridad si las condiciones son extremas.

Acuérdate de llenar el depósito de tu campervan en Te Anau. Desde allí hasta Milford Sound (y vuelta) no hay gasolineras y el consumo en montaña es alto. Además recomendamos reservar el crucero por el fiordo para la primera hora de la mañana. Hay menos gente, la luz es mejor para las fotos y tendrás más tiempo para disfrutar de las paradas en la carretera de vuelta. Lleva además repelente, porque en ocasiones los mosquitos pueden ser muy pesados.

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Si dispones de más días, también puedes visitar el Doubtful Sound. Es tres veces más grande y mucho más remoto que Milford. Para llegar allí hay que cruzar el lago Manapouri en barco y luego tomar un autobús por un paso de montaña. Es de esperar una experiencia mucho más solitaria, silenciosa y salvaje, ideal para quienes buscan huir de las masas.

Días 17 y 18: Costa este.

Después de conocer los glaciares, pondremos ruta hacia la costa este del país, adentrándonos en una de las zonas con mayor biodiversidad de Nueva Zelanda. Comenzamos en Nugget Point, donde el icónico faro vigila unos islotes rocosos que parecen pepitas de oro. Después, nos dirigiremos hacia Dunedin para visitar Tunnel Beach, una playa a la que se accede por un túnel excavado a mano en la roca (consultar el estado de la marea, solo es posible cruzarlo si la marea está baja), y Tomahawk Beach, ideal para un paseo tranquilo.

La tarde la dedicaremos por completo a la fauna local, con dos paradas imprescindibles: Sandfly Bay Wildlife Refuge y Allans Beach. En estas playas es muy común ver leones marinos descansando en la arena y, con suerte, los rarísimos pingüinos de ojos amarillos regresando del mar al atardecer.

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Intenta encajar en tu visita (consulta horarios) el The OPERA (Otago Peninsula Eco Restoration Alliance). Es fundamental reservar antes, ya que es una organización privada dedicada a la conservación. A diferencia de un zoo, aquí trabajan en la rehabilitación y protección del pingüino de ojos amarillos (Hoiho), una de las especies de pingüinos más amenazadas del mundo. Durante la visita, aprenderás sobre sus programas de reforestación para crear hábitats seguros y podrás ver a los pingüinos a través de un sistema de trincheras ocultas que permite observarlos sin estresarlos ni interrumpir su comportamiento natural. Es una labor admirable de restauración ecológica que financian directamente con las visitas guiadas.

Terminaremos el día en el Royal Albatross Centre, en la punta de Taiaroa Head, el único lugar del mundo donde estos gigantescos pájaros anidan en territorio continental. Este día es muy exigente, por lo que descansaremos en la misma península de Otago antes de continuar el camino hacia el norte por la costa.

Para el día 18 proponemos recorrer la costa este y conocer alguno de los lugares más conocidos de la isla sur. Empezamos la mañana en Dunedin visitando Baldwin Street, certificada como la calle más empinada del mundo. ¡Subirla a pie es toda una experiencia para las piernas! Después, pondremos rumbo norte hacia Katiki Point, otro excelente lugar para avistar fauna, antes de llegar a la famosa Moeraki Boulders Beach. Aquí se encuentran unas misteriosas rocas esféricas gigantes que parecen huevos de dragón esparcidos por la arena, formadas hace millones de años.

Llegaremos después a Oamaru, una ciudad que parece detenida en el tiempo. Su distrito victoriano nos da una muy buena idea de cómo vivían hace apenas unos años. Tras pasar por el Oamaru & Waitaki Visitor Information Centre para conocer un museo muy original (no te lo pierdas, el precio de la entrada es voluntario), visitaremos el Steampunk HQ.

Es un museo de arte retro-futurista ubicado en un edificio histórico de piedra caliza; es oscuro, extraño y visualmente increíble, lleno de máquinas de vapor y luces futuristas. Por algo Oamaru es la capital del Steampunk. Si tu viaje coincide con el primer fin de semana de junio, verás la ciudad en su máximo esplendor. Es el festival de este tipo más grande y antiguo del hemisferio sur. Hay carreras de bicicletas antiguas, duelos de teteras (un deporte muy Steampunk), desfiles de moda y bailes de gala. La gente se lo toma muy en serio y los disfraces son auténticas obras de ingeniería.

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Para cerrar el día, nos acercaremos a observar los Ōamaru Penguins. Al anochecer, los pingüinos azules (los más pequeños del mundo) regresan a la costa tras su jornada de pesca. Es un espectáculo tierno y fascinante verlos caminar en grupo hacia sus nidos. Ten cuidado al salir del recinto, ya que puedes encontrarte con algunos de estos preciosos animales de vuelta a la ciudad.

Días 19 y 20: Monte Cook, Lago Pukaki y Lago Tekapo.

Después de conocer el pasado victoriana de Nueva Zelanda, partiremos al corazón de los Alpes del Sur. De camino, haremos una parada en Elephant Rocks, unas formaciones de piedra caliza gigantescas esparcidas por un prado que parecen elefantes petrificados (y que también fueron escenario de las películas de Narnia).

Poco a poco iremos viendo el impresionante Mount Cook, con su pico nevado, aunque no menos impresionante es la cordillera en la que se encuentra. Al llegar al Parque Nacional Mount Cook, tenemos varias opciones según las ganas de caminar, que puedes hacer en uno o más días:

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  • Hooker Valley Track: Es la ruta más famosa y sencilla. Es un sendero llano de unos 10 km que cruza tres puentes colgantes hasta llegar al lago glaciar con vistas directas al Mount Cook. Consultar si está abierta antes de empezar, ya que durante nuestra visita el puente estaba cerrado por un desprendimiento, pero la previsión es que esté totalmente operativo para junio de 2026.
  • Kea Point: Una caminata corta y fácil que te lleva a un mirador sobre el glaciar Mueller y su lago. Este mirador es imprescindible de visitar.
  • Tasman Glacier View y Blue Lakes: Un paseo que te permite ver el glaciar más largo de Nueva Zelanda y unas pequeñas lagunas que, a pesar de su nombre, ahora tienen un tono verde debido a que ya no reciben agua directamente del glaciar.
  • Mueller Hut Route: Para los más experimentados y amantes del senderismo duro. Es una subida exigente con miles de escalones, pero dormir allí o simplemente llegar al refugio ofrece las vistas más brutales de todo el parque nacional.

Después de dormir cerca del lago Pukaki y habiendo disfrutado de sus vistas de postal, con el Mount Cook detrás, y su cielo estrellado (los lagos Pukaki y Tekapo son una Reserva Internacional de Cielo Oscuro, por lo que es uno de los mejores lugares del mundo para ver la Vía Láctea) comenzamos el día bordeándolo. No olvides parar en el Lake Pukaki Viewpoint; el color azul eléctrico del agua, provocado por el agua de los glaciares, con el Mount Cook de fondo, es probablemente la imagen más famosa de Nueva Zelanda. Cerca del mirador del Lago Pukaki hay una granja de salmón alpino donde puedes comprar sashimi fresquísimo. Comerlo frente al lago es una de las mejores experiencias del viaje.

Después nos dirigiremos a Lake Tekapo para realizar el Mt John Summit Circuit Track. Es una caminata que sube hasta el observatorio astronómico y ofrece una vista de 360 grados de toda la cuenca de Mackenzie y los lagos. Se puede subir también en coche pagando una pequeña tasa por aparcar.

Ya de vuelta en el pueblo de Tekapo, es obligatoria la visita a The Church of the Good Shepherd (la Iglesia del Buen Pastor). Esta pequeña iglesia de piedra situada a orillas del lago es uno de los puntos más fotografiados del país.

Finalmente, conduciremos hacia el encantador pueblo de Geraldine, un lugar perfecto para hacer una parada, probar sus quesos y mermeladas artesanales y descansar tras estos días de alta montaña.

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Acabaremos el día lo más cerca posible de Christchurch para poder aprovechar lo máximo posible el día siguiente y conocer la ciudad.

Día 21: Christchurch.

En nuestro último día llegamos a Christchurch, una ciudad que ha sabido transformar las cicatrices de los terremotos de 2011 en una explosión de arte urbano y arquitectura innovadora. Comenzaremos la mañana con fuerza en el International Antarctic Centre, situado junto al aeropuerto. Es una experiencia fascinante donde puedes sentir una tormenta antártica, ver pingüinos azules rescatados y aprender sobre las expediciones al continente helado (Christchurch es una de las cinco puertas de entrada al mundo hacia la Antártida).

Después, visitaremos la Willowbank Wildlife Reserve, un lugar fantástico para ver de cerca la fauna nativa, incluyendo el esquivo Kiwi en un entorno nocturno protegido. De vuelta al centro, daremos un paseo relajante por el Jardín Botánico de Christchurch, un pulmón verde inmenso rodeado por el río Avon, antes de admirar la arquitectura gótica del Arts Centre.

La tarde la dedicaremos a recorrer los puntos más icónicos del centro:

  • New Regent Street Precinct: Considerada la calle más bonita de la ciudad por sus edificios de estilo Spanish Mission en tonos pastel.
  • Catedral de Cartón (Cardboard Cathedral): Una obra maestra de la arquitectura efímera diseñada por Shigeru Ban para sustituir temporalmente a la catedral original.
  • Riverside Market: El lugar perfecto para nuestra última comida neozelandesa. Es un mercado interior vibrante lleno de puestos de comida local e internacional de alta calidad.

Finalmente, nos dirigiremos al aeropuerto para devolver nuestra campervan (¡con algo de pena!) y tomar el vuelo de vuelta vía Auckland, cerrando así un círculo de 21 días de naturaleza salvaje y carreteras inolvidables.

Recuerda dejar tiempo suficiente para vaciar los depósitos de aguas grises y negras, llenar el tanque de gasolina y realizar el check-out en la oficina de alquiler antes de tu vuelo.

¡Y con esto termina la ruta de 21 días! Espero que esta guía te sirva para organizar un viaje tan increíble como el que nosotros vivimos. Nueva Zelanda no es solo un destino, es una sensación de libertad que te acompaña mucho tiempo después de haber vuelto a casa.

Mejores campings

Los mejores alojamientos en Nueva Zelanda son sin duda sus campings, donde podrás disfrutar de espectaculares vistas y gran comodidad. Os dejamos en este mapa los campings que más nos impresionaron para que podáis disfrutar tanto como lo hicimos nosotros.

Esperemos que esta ruta te sirva de inspiración para poder planificar tu viaje a Nueva Zelanda. No olvides poner un comentario con tus impresiones, o contactar con nosotros en caso de tener alguna duda.

Ngā mihi nui!

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